sábado, 20 de agosto de 2011

Trastornos MENTALES comunes en la Edad Madura.

Aunque sabemos que la mente puede actuar sobre el cuerpo y causar enfermedades, olvidamos que a veces el cuerpo también obra sobre la mente y que un estado físico deficiente podría causar toda clase de disturbios mentales.
Este es el origen de muchos de los estados mentales negativos comunes en la edad madura, pues son una manifestación de la decreciente vitalidad.

Depresión
Falta de confianza en sí mismo
Fallas en la memoria y facultades de concentración
Miedo
La jubilación.

miércoles, 10 de agosto de 2011

HOY Miércoles 17.05 hs.
Entre Ríos 1437
Hatha Yoga.

martes, 9 de agosto de 2011

HOY: Martes 9/8 11hs
Clase Abierta de Yoga!!
Vení a probar una clase y a sentir los beneficios de la práctica por vos mism@
Ituzaingó 1193 - Rosario
(Es con contribución voluntaria y no hace falta confirmación)
Namaste.

sábado, 6 de agosto de 2011

Trastornos físicos comunes en la edad madura.


Los síntomas precursores de la vejez aparecen, con frecuencia, por primera vez entre los cuarenta y los cincuenta años: tensión, obesidad, molestias y dolores, desplazamiento de órganos, todos los cuales son aceptados como factores normales en la edad madura.
Aunque no son letales, bastan para arruinar el goce de la vida y si no se los contrarresta podrían causar males mas graves.
La mayoría de ellos puede mejorar con la práctica del yoga.

Algunos de estos trastornos, son:

Hipertensión y preocupación

Si bien se trata de estados mentales, se los incluye en este capitulo pues a menudo ocasionan diversas enfermedades físicas.
Son los grandes asesinos que actúan en forma de ataques cardíacos fulminantes, o indirectamente por medio de enfermedades causadas por la tensión acumulada.
La tensión y preocupación son tan comunes que suelen considerarse males necesarios que serán soportados, mas bien que curados, pues los médicos siempre nos darán tranquilizantes y hay desahogos temporarios como el alcohol y la televisión, pero toda preocupación es destructiva, aunque no mate ni conduzca a una enfermedad. Envejece y desmoraliza, es negativa porque nada resuelve ni produce.
Muchos producen una preocupación crónica, por puro hábito. Permanecen despiertos, pensando en bombas atómicas, desastres, rutina financiera, enfermedad, soledad, vejez y otras cosas que tal vez no sucedan nunca; o se preocupan por que todo va bien, como un famoso actor que, hallándose en la cúspide de su popularidad, se despertaba regularmente a la madrugada y se aterrorizaba pensando en el fracaso y la pobreza, aunque jamas en su vida le había faltado trabajo.
Estas personas preocupadas suelen achacar su estado a circunstancias materiales, al vértigo de la vida urbana, a cualquier cosa antes de admitir que el mal esta en ellas mismas. A veces se hacen adictas a los sedantes y tranquilizantes, y por lo común son desdichadas y malhumoradas. La mayoría reacciona rápidamente al yoga, pues la capacidad de preocuparse inútilmente parece disminuir cuando los nervios se relajan y las glándulas y el sistema circulatorio funcionan bien. La mejoría en la salud trae consigo una actitud mas calma, mas filosófica hacia la vida.
Quienes tienen la perseverancia necesaria para practicar ejercicios mentales, logran un éxito aun mayor en su liberación de este habito negativo.
Otros no han elegido sus preocupaciones, pero sea cual fuere el problema, quienes se ven atrapados en situaciones infortunadas y tienen otras personas a su cargo, no pueden darse el lujo de permitir que su salud se deteriore. Si son inteligentes tratan de analizar constructivamente sus problemas y decidir que actitud tomaran, si es que se puede hacer algo; y si nada pueden hacer para alterar las circunstancias, deben concentrarse en la obtención del mejor estado físico y mental, para soportarlas.
Muchas de estas personas han recurrido al yoga, que arroja un destello de luz en el oscuro túnel que les toca atravesar, ayudándoles a recobrarse -primero física y después mentalmente- y a hallar la fortaleza interior para seguir adelante.

Hipertensión

La tensión y preocupación por causas reales o imaginarias suelen conducir a la Hipertensión; así ocurre con las frustraciones, el trabajo excesivo y constante hasta la extenuación, el exceso de alcohol y tabaco, la falta de ejercicio, el peso excesivo y comidas grasas o saladas. Tambien se dice que las personas de temperamento reservado, dadas a las cavilaciones, son mas susceptibles que quienes expresan libremente sus emociones.
Toda persona mayor de cuarenta años debe tomarse la presión regularmente, pero no hay porque volverse neurótico pensando en ella ni convertirse en un invalido si la presión alta. El médico aconsejará la dieta, rebajar el alcohol y el tabaco, reducir de peso si es necesario; tambien recomendará mayor descanso y la practica de ejercicios físicos livianos. Como todas estas medidas forman parte de su adiestramiento, el yoga ha mejorado muchos casos de Hipertensión.
A veces, la presión alta se agrava por la actitud con que se mira la vida: un molesto sentimiento de que ha sido injusto con nosotros, de que somos engañados o explotados, o bien un impetuoso sentido de rivalidad, afán de adquirir, orgullo, codicia o envidia. El sentido de la preocupación puede ser increíblemente nimio- Las posesiones, apariencias, posición social, educación o éxito económico de los demás, pero sea cual fuere la causa, lo destructivo es el pensamiento negativo que se evoca.
Cuando las prácticas físicas son asistidas por los ejercicios mentales, es posible alcanzar la serenidad y la paz interior, la actitud filosófica que hace que la vida sea tanto mas fácil de vivir y disfrutar.

Pérdida del Ritmo:

Este trastorno psico físico, muy extendido entre los habitantes de las ciudades, acelera el envejecimiento por su efecto destructor sobre el sistema nervios, digestión, sueño y el aspecto físico.
Toda vida está gobernada por el ritmo: algunas de sus manifestaciones familiares en la naturaleza son las mareas, las estaciones, la noche y el día, el sol y la luna. Los seres humanos tambien poseen su ritmo, sin el cual no pueden vivir. Sus cuerpos están dominados por el latido del corazón, el movimiento de los pulmones, la circulación sanguínea; todos ellos son procesos rítmicos. El cuerpo de una mujer está sujeto al ritmo de la menstruación, cuyo desequilibrio ocasiona trastornos nerviosos y enfermedades físicas. Mucho se ha escrito para demostrar que el desconocimiento del ritmo individual en las relaciones sexuales es la causa principal de la incompatibilidad y fracaso sexuales, los que tambien causan desórdenes nerviosos y físicos, así como tragedias personales.
Cuando se lleva una vida tranquila el ritmo individual del hombre puede sincronizarse con el de la naturaleza, pero si se vive en una gran ciudad, el choque constante de las perturbadoras vibraciones exteriores con su propio ritmo interior provoca desacuerdos: la tensión, la neurosis y todas las demás enfermedades tan conocidas por los habitantes de las ciudades.
Aunque no todos podemos abandonar nuestros empleos e irnos a vivir al campo, el yoga puede ayudarnos a mantener nuestro propio ritmo mediante la respiración, la relajación, tonificación del cuerpo; y podemos ayudarnos mas todavía, manteniéndonos en el mayor contacto con la naturaleza cuidando un jardín (aunque sea en macetas en el balcón!), caminando por el río o a orillas del mar, contemplando un atardecer, una tormenta o las estrellas, aunque sea sentándose a mirar las palomas que comen en un parque, aprovechando la oportunidad de evadirnos por un instante hacia las bellezas eternas y vivificantes de nuestro hogar natural.


Constipación:

La constipación es una de las principales causas del envejecimiento,
El estreñimiento es malo en cualquier época, pero frecuentemente es un problema grave después de la edad madura, pues como la circulación se torna mas lenta por falta de ejercicio y los músculos pierden su tono por falta de uso, los poderes de eliminación del cuerpo se deterioran. Mucha gente que mueve el vientre una vez por día sufre aún una constipación parcial pues la evacuación es incompleta.
Los intestinos deben adiestrarse para que evacuen cada mañana a la misma hora y debe dominarse un ciclo de ejercicios que masajean internamente los órganos abdominales.


En breve mas sobre Yoga después de los 40 (información extractada de "Yoga después de los 40"
de Michael Volin y Nancy Phelan)
Nos leemos!!!